Preguntas

El lector pregunta

una dulce historia

José Miguel Villora Garcia

¿Puede una organización empresarial influir en el desarrollo, no sólo profesional, sino personal de un individuo?

Sí, no hay duda, y me considero una de esas personas.
No podré satisfacer nunca la deuda que tengo con Vicky Foods y con las personas que han formado y forman parte de ella. Lo que soy es gracias a todas las oportunidades que me ha ofrecido.

Podría contar mil y una historias, recuerdos y aprendizajes, pero voy a hacer un esfuerzo por destacar solo algunas que espero hagan sacar una pequeña sonrisa a todo aquel que lea mis palabras.
– Son las 6 de la mañana, mi padre se está afeitando, es finales de junio de 1981, estoy feliz porque se ha terminado el curso y eso me permite acompañarlo a todas horas. Antes de las 7 ya estoy sentado en el asiento derecho de la Ebro recién rotulada «Glorias», en azul, «Dulcesol» en rojo. Aspiro el aroma del interior, un olor lleno de vida.
– Cualquier tarde de mediados de los 80. Llevamos hora y media esperando el camión de Gandia, la furgoneta la tenemos vacía. Por fin, aparece al inicio de la Avda. Salavert, se abren las puertas y nos invade el calor que desprende. Todo el mundo ayuda a descargar ese camión sin paletizar, yo no puedo porque no me lo permite mi altura, pero voy preparando la carga del día en los carros.
– Pocos años después llega un ordenador al almacén de Roberto, aunque antes mi padre había dejado de hacer las cuentas encima de la caja de Glorias, y le tocaba hacer facturas y llevar contabilidad. Huelga decir que era lo único que no le gustaba de su trabajo. Hasta ese momento yo solo había visto los albaranes con el logo de Dulcesol y papel calco para las copias, me encantaban y sólo sabía que eran para ‘las cadenas’.
– Llegan los productos empaquetados, y tengo un especial recuerdo para esas Palmeritas en bandeja blanca, la etiqueta era un adhesivo que yo arrancaba de las que salían rotas y recortaba el logo de Dulcesol para pegarlo en las libretas del cole.
– Llego al cole orgulloso porque en la televisión autonómica Aitana ha salido un anuncio de Dulcesol. Pregunto ilusionado a mis amigos si lo han visto.
– Sábado, 8 de la tarde, es la cuarta furgoneta del día que descargamos en Pryca Paterna. Vamos entrando los palets a la tienda, conforme descargabamos íbamos etiquetando el precio con la pistola Netto, no llegamos a la cabecera, la gente los va vaciando conforme avanzamos por el pasillo central.
– Llegan unas cajas más pequeñas de las que habíamos visto hasta ahora con un nuevo producto ‘Pandorinos’, no he vuelto a experimentar aquel sabor en el paladar. Nos dicen que tienen pensado rellenarlos de chocolate.
– Cualquier momento que me permiten mis estudios lo aprovecho para irme a vender con mi padre.
– ……………

No quiero abusar de tu tiempo, ya es de agradecer el que has invertido hasta aquí. Pero tengo mucho más que contar.
No dudes en ponerte en contacto conmigo si te ha gustado. Evidentemente, estaré encantado de explicar de la mejor manera que sea capaz todo lo que es para mí esta gran organización.
Gracias.

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